La Educación y la Sociedad de la Información:
Cuestiones de contexto y bases para un diálogo necesario.
Por Juan M. Escudero Muñoz
En la actualidad, estamos viviendo lo que se conoce como la tercera revolución, siendo esta una edad tecnológica. Precedida por la primera: agrícola y la segunda: industrial. Al relacionarla con la educación, en nuestra sociedad, necesariamente va de la mano con las TIC´s o Tecnologías de Información y Comunicación.
Para enfrentar los nuevos desafíos y las posibilidades educativas de las nuevas tecnologías, se debe prestar mayor interés a la educación al margen de contextos y condiciones sociales, políticas y culturales que vienen surgiendo a consecuencia de dicha revolución.
1. Un nuevo paradigma social: Se da a través de los puntos a continuación:
a) los que están produciéndose en el mundo de la economía, sistemas de producción y la redefinición del trabajo, con algunas secuelas inquietantes sobre la estratificación social;
b) los que atañen a la recomposición del poder y la política;
c) los que se refieren a un amplio abanico de transformaciones sociales y culturales como contexto y contenidos de la experiencia y construcción de la subjetividad.
2. Impactos e irradiaciones sobre los sistemas escolares y educativos:
Las relaciones entre la educación y el nuevo paradigma social están siendo redefinidas, múltiples y penetrantes. En algunos sentidos, los cambios sociales, económicos y políticos ya estarían tocando y recomponiendo los sistemas escolares.
En la educación, en tanto que proyecto social y político vinculado a opciones de progreso en los últimos siglos.
La revolución tecnológica y la posmodernidad, viene a decir, ha sancionado el final de antiguos proyectos globales, y la teleología ha dejado su lugar a una conciencia desencantada, no sólo abierta a las contingencias sino también saturada de incertidumbres sobre los proyectos posibles. En el sector de la educación, similar a los de la producción, el incremento del bienestar y la riqueza material y cultural, la información y el conocimiento hoy disponible sería suficiente y valioso para afrontar muchos de los problemas que están planteados.
Se trata de un problema de fondo que tiene que ver con la redistribución del conocimiento,
con su aplicación preferente a unos u otros sectores de la realidad, con el desarrollo de habilidades y capacidades, y también voluntades, para hacer de la sociedad de la información un terreno de juego equitativo en materia de educación y formación.
3. Algunas bases para relacionar las nuevas tecnologías con la educación:
Como se había planteado anteriormente: la educación del presente y el futuro previsible no puede pensarse al margen de las nuevas tecnologías. Desde una perspectiva que busca integrar la comunicación entre la educación y la sociedad de la información, tomando en cuenta condiciones económicas, políticas y culturales que integran el nuevo paradigma social.
Para lograr establecer dicho diálogo debemos establecer cuatro puntos de atención:
a) Es preciso seguir reafirmando el valor de la educación formal.
b) No se puede justificar con sensatez que cualquier tiempo pasado fue mejor, y que, por lo tanto, cuantas menos reformas o cambios se generen en la educación, tanto mejor irán las cosas.
c) No se puede decir que los sistemas escolares han quedado al margen de los cambios, aunque, por lo general, mejores en sus intenciones que en sus logros efectivos y generalizados.
d) No se puede olvidar de la globalización y la sociedad interconectada. La escuela y la educación no pueden dar paso a los logros de la sociedad de la información.
Fuente: Sociedad de la información y Educación. Julio Cabero Almenara.


